Breve recuento histórico sobre la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana

PÁGINA DE LA HISTORIA

 

Breve recuento histórico sobre la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana

 

Brief historical recountal about the Medical Sciences University of Havana

 

 

Norma Flora Durive Calderius

Máster en Microbiología General. Licenciada en Bioquímica. Especialista en Microbiología General. Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". Avenida 51 No. 19603 entre 196 y 202. La Lisa. La Habana, Cuba. CP 11500. normaflor@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

Las universidades de hoy enfrentan serios desafíos para cumplir su misión social debido a los cambios producidos por la globalización. El presente trabajo tiene como objetivo: describir elementos presentes en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, mediante un breve recuento histórico de la enseñanza de la Medicina en Cuba, para describir las funciones, retos, los elementos favorecedores y el sistema de influencias educativas para la formación integral de los profesionales de la salud en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

Palabras clave: educación médica, globalización.


ABSTRACT

Modern universities face serious challenges to fulfill their social mission due to the changes caused by globalization. This paper aims at: describing elements present in the Medical Sciences University of Havana, through a brief historical recountal of the teaching of medicine in Cuba, in order to describe the functions, challenges, beneficial elements and the system of educational influences towards the comprehensive training of health professionals in the Medical Sciences University of Havana.

Keywords: teaching of medicine, globalization.


 

 

INTRODUCCIÓN

Es evidente que, en las políticas de salud de la región, la atención primaria con su enfoque preventivo y de rehabilitación están siendo reconocidas en la mayoría de los países como la principal estrategia, aunque con pobre repercusión en el estado de salud de las poblaciones. Mientras que los cambios demográficos han contribuido a modificar la morbi-mortalidad con la aparición y reaparición de enfermedades, todo lo cual ha obligado a los gobiernos y sistemas sanitarios a asumir nuevos enfoques y estrategias de trabajo, con la consiguiente repercusión en la Educación Médica.

En el campo educativo, la mayoría de las facultades y escuelas de Medicina, asociaciones nacionales e internacionales y colegios de profesionales del continente están debatiendo sobre cómo educar mejor a los futuros galenos para dar respuesta al problema de salud actual; y se critica fuertemente la rigidez del currículo, la falta de integración en las materias, el carácter pasivo de la enseñanza, la ausencia del desempeño del rol de la universidad para cumplir con sus tres funciones básicas: la docencia, la investigación y la extensión.1

De ahí que las universidades médicas enfrentan los desafíos impuestos por las transformaciones sociales en la realidad actual del país y del mundo; orientadas hacia un triple objetivo: mejorar la calidad de la educación superior, mejorar la gestión universitaria y rendir cuentas a la sociedad.2-5 En virtud de lo expuesto anteriormente en el presente trabajo se formula como objetivo general: describir elementos presentes en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, mediante un breve recuento histórico de la enseñanza de la Medicina en Cuba.

 

DESARROLLO

Acercamiento histórico a la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana (UCMH)

El inicio de los estudios de Medicina en La Habana se remonta a la creación de la primera universidad de Cuba, fundada a inicios del siglo XVIII por la Orden de los Hermanos Predicadores de Santo Domingo, en su convento de San Juan de Letrán.

El 12 de enero de 1726 se toma como el inicio de la Universidad Real y Pontificia de San Jerónimo de La Habana, ubicada al fondo de la Parroquia Mayor y a escasos metros de la Plaza de Armas, en el corazón de la Villa de San Cristóbal de La Habana.

Entre las cinco facultades de la recién creada universidad se encontraba la de Medicina, al lado de las de Teología, Sagrados Cánones, Leyes y la Facultad Menor o Bachillerato en Artes. Contó con un reducido número de estudiantes y fue considerada de poca importancia.6,7

El Plan de Estudios de Medicina estaba distribuido en cuatro cátedras: Prima (Fisiología), Vísceras (Patología), Anatomía y Methodus Medendi (Terapéutica), todas con lecturas de textos en latín y de clásicos como el Canon de Avicena, los Aforismos de Hipócrates, etc., en dependencia del énfasis que pusiera el catedrático.

Hacia 1790, gracias a la labor de destacadas figuras como el Dr. Tomás Romay y el Padre José Agustín Caballero, así como de la Sociedad Patriótica de Amigos del País, varían los programas en la Facultad de Medicina y se introducen nuevas ciencias tales como la Botánica, la Anatomía Práctica y las Ciencias Clínicas, junto al ejercicio práctico en Clínica, Terapéutica, Obstetricia y Cirugía, que se inician fuera del recinto universitario, en el hospital San Ambrosio, lugar que desempeñó un papel muy importante, ubicado en las calles de San Isidro y Picota.

Rara vez se presenciaba una disección, y el estudiante, después de la aprobación de los cuatro cursos, obtenía el título de Bachiller en Medicina, que no le autorizaba a ejercer la profesión, dado el carácter teórico de la enseñanza; porque para ello luego tenía que estar dos años como practicante a cargo de un médico para obtener el título de licenciado.

En 1842 la universidad es secularizada y se procede a una reforma radical en sus planes de estudio, en tanto se permite la entrada de los adelantos de la época y como fruto de este proceso, el Plan de Estudios de la Facultad de Medicina es ampliado. Se comienza a impartir Anatomía Teórica y Práctica, Fisiología, Terapéutica y Arte de Recetar, Patología General, Clínica Médica y Quirúrgica, Anatomía Patológica, Operaciones y Vendajes, Enfermedades de Niños y Mujeres etc., hasta completar un total de 21 asignaturas distribuidas en siete años de carrera. En 1863 nuevamente se realizan cambios y la carrera se reduce a seis años.6,7

El costo de la carrera, por su parte era muy alto, lo que impedía la entrada de aquellos jóvenes provenientes de familias obreras y campesinas, por lo que la carrera es el ideal de las clases adineradas del país y queda relegado mucho talento entre los jóvenes humildes y sin recursos.

Las actividades prácticas se desarrollaron en el hospital de San Juan de Dios (ubicado en el actual parque Cervantes) y a partir de 1886, en el recién inaugurado Hospital de Nuestra Señora de las Mercedes, que existió hasta 1959 dedicado a fines docentes, este estaba ubicado en el área que actualmente ocupa la Heladería Coppelia, en L y 23, en el Vedado. Sin embargo, el antiguo Convento de los Dominicos, principal edificio de la universidad habanera, se encontraba a finales de siglo en un estado ruinoso y se hacía necesario su traslado hacia un nuevo sitio.

El Plan Varona, bajo la dirección del destacado educador e intelectual Enrique José Varona, fue puesto en marcha con el propósito de poner la universidad más a tono con los requerimientos de la nación. Este plan favorece a la Facultad de Medicina, la cual crece considerablemente en número de cátedras y de estudiantes, además de variar sus programas de educación.6,7

Desde 1903 se habían iniciado las actividades docentes en el Hospital No. 1, que más tarde se transforma en el actual Hospital "General Calixto García". Y en 1940 fue inaugurado un edificio construido especialmente para el estudio de la Medicina, el hospital "Ángel Arturo Aballí", situado en calle 25 entre J e I, en el Vedado, que sustituía el ocupado por esta Facultad desde 1899, en el antiguo Cuartel de Caballería de la Guardia Civil española, situado en Belascoaín y Zanja.

Al 6 de enero de 1945 se debe la inauguración de un edificio para la Escuela de Odontología, que más tarde cambió su nombre por el de Escuela de Estomatología.

Desde el triunfo revolucionario de 1959, una de las tareas principales de la Revolución fue la transformación radical de la práctica de la Medicina, incluida su enseñanza.

En 1960 se inició la Reforma Universitaria la cual estableció para la enseñanza de la medicina dos escuelas, la de Medicina y la de Estomatología y se forma así la Facultad de Ciencias Médicas, que exitosamente comenzó a preparar masivamente médicos y estomatólogos que satisficieran las crecientes necesidades del sistema de salud que se iniciaba.6-9

El claustro docente fue incrementándose a partir de 14 profesores, que fueron los únicos que no abandonaron el país después de enero de 1959 y constituyeron el núcleo inicial que formó a lo que es hoy un numeroso y experimentado profesorado del área básica clínica.

En los inicios del triunfo revolucionario no estaban contempladas las asignaturas de Histología, Bioquímica, Física Biológica, Anatomía Patológica y Anatomía Topográfica, que posteriormente se incluyen.

Y para mediados de los años sesenta las Escuelas de Medicina y Estomatología de la Universidad de La Habana eran los únicos centros del país que formaban a médicos y estomatólogos. Para luego comenzar a formarse otras escuelas en Santa Clara, dentro de la Universidad Central de Las Villas (UCLV) y en Santiago de Cuba, dentro de la Universidad de Oriente.

En 1976, se creó el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (ISCM-H), como una universidad independiente de la Universidad de La Habana, que se encargaría de la formación de pregrado y postgrado de los especialistas del campo médico.6-9

Funciones de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana

La misión de la UCMH es formar integralmente profesionales revolucionarios en Ciencias de la Salud, producir conocimientos y tecnologías e innovaciones; desarrollar la extensión universitaria y ejercer la rectoría metodológica de planes y programas de estudios de las carreras y modalidades del postgrado.

Su visión radica en ser una universidad de excelencia que forme profesionales revolucionarios en Ciencias de la Salud, sustentada en el paradigma clínico-epidemiológico-social, con una proyección ambientalista y humanista, que produce conocimientos, tecnologías e innovaciones tecnológicas para solucionar los problemas de la sociedad.

Desempeño que se garantiza cuando se cumple las siguientes funciones:

  1. Desarrollar un diseño estratégico que permita planificar, organizar, dirigir y controlar los procesos sustantivos de la Universidad en correspondencia con la misión, los lineamientos y políticas priorizadas por la educación superior y por el estado cubano.
  2. Formar integralmente a estudiantes cubanos y extranjeros universitarios, así como profesionales capaces de cumplir su encargo social en Cuba y otros países.
  3. Garantizar las acciones comprendidas en la estrategia del Ministerio de Educación Superior sobre el perfeccionamiento de la disciplina de Marxismo - Leninismo y en la asignatura de Historia de Cuba.
  4. Desarrollar la proyección educativa como sistema coherente, con un adecuado balance en sus tres dimensiones: curricular, extensionista y de la vida sociopolítica, que permita una formación integral y adecuada preparación político ideológico de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad.
  5. Desarrollar líneas investigativas, proyectos y actividades estudiantiles que den respuesta a las exigencias del desarrollo socioeconómico, científico tecnológico y ambiental a nivel local, territorial y del país, para garantizar el desarrollo científico técnico y académico.
  6. Hacer cumplir la política de cuadros científico pedagógico y de administración, desarrollando una estrategia de superación de los cuadros y la reserva para lograr un mayor impacto en la preparación ideológica, dirigida a elevar el desempeño de los mismos.
  7. Garantizar la intervención de estudiantes y profesores en los problemas de salud de las comunidades logrando la inserción en los proyectos comunitarios.
  8. Garantizar con calidad la formación posgraduada en correspondencia con las necesidades del sector y las que se generen por los compromisos internacionales.
  9. Potenciar el desarrollo de la Medicina Natural y Tradicional, garantizando el desarrollo de la estrategia curricular para el pregrado así como las investigaciones y formación posgraduada.
  10. Cumplir funciones estatales como centro rector para la elaboración y perfeccionamiento de planes y programas de estudios en el pre y postgrado en las ciencias de la Salud que puedan ser generalizados al resto de los Centros de Educación Superior de las Ciencias Médicas.
  11. Desarrollar la superación de los formadores, así como la formación de Doctores en Ciencias en el campo de la Educación Médica a nivel provincial y nacional.7

Retos que enfrenta la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana

Algunos autores abordan una serie de aspectos, los cuales se exponen y se analizan a continuación, con el criterio de la autora.

1. Contexto de la situación socioeconómica nacional e internacional.10

Un elemento importante lo constituye, la gravedad de la crisis económica mundial y el bloqueo económico existente durante décadas, lo que se evidencia en la complejidad del desarrollo sociopolítico interno. El sistema de salud cubano a pesar de tener prioridad conferida por el estado para su financiamiento y medios, con el fin de mantener como una de las conquistas de la revolución, la salud de la población cubana.

2. El modelo hegemónico de la práctica profesional en el mundo.10

Dentro del proceso de formación profesional debe fomentarse el trabajar de forma continua para lograr a través de la educación para la salud, estilos de vida saludables en la población, el autocuidado y la actuación sobre posibles factores que pueden constituir riesgos para la salud de individuos y las comunidades.

3. Proceso docente y metodológico.10

La indisoluble relación entre la docencia, asistencia e investigación, así como desplegar una estrategia de superación profesional para suplir las necesidades de aprendizaje con énfasis pedagógicas, unido a la acreditación institucional para la docencia según los estándares establecidos, y la coordinación de las actividades docente asistenciales integradas al trabajo en equipo, entre otras.

4. La masividad en el proceso formativo del profesional de la salud.10

Sobre este aspecto se considera que la masividad por una parte es una fortaleza que favorece la accesibilidad a la universidad y guarda relación con la equidad e igualdad de derechos, pero es también un reto al tener que sostener con calidad el creciente proceso de formación de profesionales de la salud.

5- Uso de las TIC.10

El reto consiste no solo en el uso racional de estos nuevos recursos, sino también en la preparación necesaria de los docentes que participan en el proceso docente en los diversos escenarios.10
Elementos favorecedores presentes:

  • Voluntad y decisión política.10

Dentro de los elementos decisivos que favorecen el desarrollo de la misión de la universidad médica en Cuba, ocupa un importante lugar la existencia de la voluntad y la decisión política por parte del Gobierno y las instituciones del sector de la salud desde el triunfo revolucionario.

Mucho antes, el líder histórico, reflejó un verdadero enfoque social e integral de la salud, al identificar los principales males que aquejaban a la Cuba de entonces y proyectar acciones revolucionarias para resolverlos.11

Según Jardines:

Reformas en el Sector que se planteaban para mejorar las condiciones de salud y garantizar el acceso equitativo a los servicios; con la decisiva voluntad política de los gobiernos en defensa de la salud, como el principal de los derechos humanos en una sociedad que defiende la solidaridad humana, con una distribución justa de los recursos del país.12

Las políticas trazadas se dirigen al logro de una verdadera equidad, a priorizar los recursos necesarios y la utilización eficiente en intervenciones eficaces que privilegien acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad. Esto es un proceso integrado con bases políticas, ideológicas, jurídicas, legales y éticas dirigidas a la formación de los recursos humanos y al ejercicio profesional en el sector salud.

El pensamiento estratégico educacional del Comandante Fidel está orientado en función de objetivos y tareas para la nueva revolución educacional ocurrida en el país desde el año 2000, que creó las bases, para la solidificación de la universalización de la Enseñanza Superior en Cuba facilitando la masificación, universalización, equidad y accesibilidad.

  • La formación de valores.

Un elemento a destacar es el papel que ocupa dentro de la formación integral del profesional de la salud cubano la formación en valores. "En estos nuevos contextos en que la sociedad plantea exigencias cualitativamente diferentes y se reclama la pertinencia universitaria, se requiere del fortalecimiento de la formación de valores. Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de incidir en esta formación y apoyar a los niveles precedentes de educación. El fortalecimiento de la sociedad civil debe promover valores y actitudes que deben ser reforzados por la educación superior tales como: libertad, responsabilidad, solidaridad, justicia social, tolerancia a las diferencias en un marco de respeto mutuo, ética, conservación del medio ambiente y una cultura de paz".13

Otros autores coinciden al considerar que el papel de la educación en la formación de valores se basa en propiciar las ocasiones apropiadas a los estudiantes (individual y colectivamente) para que configuren mediante la experiencia y lenguaje propio sus valores, que son constitutivos de la personalidad y de la individualidad humanas.14

Como resultado de esta educación el profesional de la salud cubano cuenta con una formación humanística y solidaria. Una concreción de ella es la colaboración brindada a varios países del mundo que incluye como un elemento novedoso la contribución a la formación profesional de médicos y otros profesionales de la salud. Y se coincide con otros autores en que la educación médica cubana, contiene en su formación y desarrollo un importante componente de cooperación internacional solidaria, con un alto sentido de pertinencia y calidad, basados en valores éticos y humanitarios.15

Lo cual contribuye de forma positiva al logro del modelo educativo cubano en ciencias de la salud, al promover la formación de profesionales con un alto grado de compromiso con su pueblo, gran vocación de servicios y sentido ético en su actuación.16

La formación en valores del profesional cubano lo distingue y prestigia en su desempeño profesional y contribuye al cumplimiento de la misión social de la universidad médica cubana. Para lo cual es necesario identificar los elementos que constituyen un sistema dentro de la formación integral del profesional, reto que no se ha logrado que sea un proceso suficientemente participativo y contextualizado para el logro de la pertinencia requerida.17

Se considera que este proceso se torna más complejo cuando la educación se integra en diferentes contextos: policlínico universitario, consultorio del médico y comunidad, hospitales, entre otros escenarios formativos, donde se debe de manera sistemática desarrollar la formación de valores y aptitudes acorde a la formación de la personalidad profesional y hace necesario que el profesor asuma un rol más activo junto a los representantes de los sectores y de la comunidad.

  • La definición del perfil profesional.

La definición del perfil profesional de la salud en Cuba, parte de la identificación de los principales problemas de salud y la política sanitaria a la cual deben responder los planes, los programas de formación y las estrategias docentes como un proceso integral. Para ello existe una planificación en la formación de los recursos humanos, con un enfoque estratégico que persigue eficiencia y calidad. Esto solo se alcanza con la decisión de los organismos empleadores, centros docentes y demás instituciones, que en conjunto proponen buscar un equilibrio entre los recursos a formar y las necesidades de los servicios de salud.18,19

Lo anterior se relaciona con el modelo de formación de perfil amplio del profesional. Modelo que incluye una profunda formación básica que asegura el dominio de los modos de actuación profesional lo que garantizan que esté preparado para resolver los principales problemas que enfrenta en su desempeño. De acuerdo con lo expuesto este modelo de formación debe estar respaldado por un amplio y sólido sistema complementario de formación posgraduada.20

  • Educación como proceso que promueve la calidad.

La calidad adquiere gran complejidad al tener en cuenta el cambio de los escenarios y recursos del aprendizaje, entre otros factores dentro del proceso docente educativo, lo que obliga a la universidad de ciencias médicas, a revisar constantemente el papel que juegan estos elementos, (profesor, tutor, escenarios, plan de estudios, entre otros), como requisitos para la formación integral del nuevo profesional que necesita la sociedad y garantizar las condiciones para lograr un proceso formativo con calidad.

Es de destacar que la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, está integrada al Sistema Nacional de Salud, en las funciones de docencia, asistencia e investigación. Por tanto, no se concibe un divorcio entre el proceso formativo del profesional de la salud y las necesidades identificadas en el sector y la sociedad.

Resulta favorecedor lo planteado, sobre la existencia de un Modelo Cubano para el análisis y evaluación de la calidad de la educación y práctica médicas, basado en sus cuatro dimensiones fundamentales: técnico-profesional, interpersonal, ambiental y social; su eje fundamental es la evaluación de la competencia y el desempeño profesionales, a nivel del pregrado, la especialización y la superación profesional permanente, donde adquiere un papel relevante el enfoque sistémico e integral de la evaluación formativa, certificativa y la recertificación en la formación y desarrollo de los recursos humanos y cómo ello influye de manera decisiva en la calidad de la atención en salud que se brinda a la población. 21

Para garantizar la calidad se incluyen los procesos de acreditación de las instituciones, servicios y programas de formación, junto a la evaluación de la competencia y el desempeño profesional en el pregrado y posgrado, así como el control del proceso docente metodológico.

Sistema de influencias educativas para la formación integral de los profesionales de la salud

El trabajo educativo se desarrolla a través de un sistema de acciones educativas que organiza la institución para influir en el desarrollo de la personalidad de cada estudiante con características propias, de manera que permita una formación integral en correspondencia con los objetivos educativos que se plantean.19

Es esencial, por lo tanto, que desde el macrocurrículo se conjuguen los tres elementos constitutivos del sistema de influencias más general: la escuela, la familia y la sociedad.

A nivel de las instituciones y de los diferentes niveles organizativos del proceso docente educativo de la enseñanza médica superior, se ha de comprender la necesidad de identificar tempranamente el sistema de influencias educativas al que estarán sometidos tanto estudiantes como profesores. La identificación del sistema de influencias, permite en primer lugar diseñar la estrategia educativa utilizando sus tres dimensiones o componentes; y en segundo lugar posibilita proyectarlos en tres momentos con características propias para su desarrollo y evaluación.

Las tres dimensiones componentes reconocidas son: la curricular, la extensionista (extracurricular) y la sociopolítica. Entre ellas debe existir una relación estrecha, de manera tal, que permita ejercer las acciones educativas necesarias para lograr la excelencia académica y la formación integral de los estudiantes.

La dimensión curricular, asume la labor educativa a través de la instrucción, es decir, por medio de la orientación hacia la construcción, transmisión y desarrollo del conocimiento y las habilidades profesionales. Los profesores la han de ejecutar basándose en los fundamentos científicos del diseño de las disciplinas. Es la salida ideológica de los conocimientos traducidos en el lenguaje propio de la actividad docente.

Existe además un proceso integrado de formación de valores para el desarrollo de una personalidad acorde con los intereses de la sociedad cubana. Para el logro de un adecuado diseño de una estrategia, es necesario que se utilicen tres componentes para la actuación: los métodos, las técnicas y los procedimientos.20

Es importante tener presente en esta dimensión, que se deben desplegar otras estrategias educativas, las cuales se complementarán con las propias del micro currículo; y así llegar al fin propuesto en la formación integral de los estudiantes.

Entre las principales estrategias educativas que los profesores deben desplegar y estar muy vinculadas a las propias de la dimensión curricular son las siguientes:

  1. La actividad científica estudiantil.
  2. La comunicación idiomática.
  3. El dominio de las tecnologías de la información y la comunicación.
  4. Profundización en los conocimientos de la historia de Cuba y Universal.
  5. El movimiento de alumnos ayudantes.
  6. Los exámenes de premio.
  7. Los encuentros de conocimientos.

Frente a la nueva concepción pedagógica desarrollada desde hace pocos años en Cuba, el profesor se enfrenta a un reto en la dirección del proceso enseñanza aprendizaje. En la carrera de Medicina, el papel protagónico del estudiante está dado, en que él pasa a un tener rol predominante en el proceso, a través de su mayor alcance y compromiso durante las fases de orientación, ejecución y control de su propia actividad.
Se debe considerar, además, la lógica del proceso formativo como parte de los cambios fundamentales que se presentan, así como los principios bioéticos que lo sustentan. Al considerarse "el desarrollo del proceso docente-educativo se crean y desarrollan todo un conjunto de pares dialécticos que lo caracterizan, por ejemplo, la responsabilidad individual y el compromiso social, la vinculación entre el desempeño profesional y la adecuada aplicación de los propios valores asumidos".20

Al asumir estratégicamente los profesores y directivos estas nuevas cualidades del proceso enseñanza aprendizaje y de su fundamentación científica, garantizan de hecho, una mayor efectividad en su labor educativa desde lo instructivo.

A continuación, se exponen tres acciones principales a desarrollar en función de lograr cambios en los modos conductuales de los estudiantes, y con ellas reforzar la labor educativa y política ideológica desde la instrucción:

  1. Prestar atención a la planificación, organización y control de las actividades de educación en el trabajo, cognoscitiva y valorativa de los estudiantes.
  2. Propiciar la independencia cognoscitiva y la apropiación del contenido de enseñanza, mediante procesos de socialización y de comunicación.
  3. Favorecer la valoración personal y social de lo que se estudia, así como la realización de acciones de valoración y control con vista a la transformación de la personalidad.

El rol de los directivos y de las organizaciones políticas y de masas en los centros de educación médica superior, para contribuir al accionar de los profesores en la labor educativa y política ideológica desde la instrucción.

En primer lugar, la institución donde se desarrolla la formación de los estudiantes debe contar con las condiciones materiales y un estado político moral acorde con los objetivos docentes asistenciales e investigativos que se pretenden desarrollar.

Los profesores y trabajadores en general, deben ser el espejo en el cual se puedan ver reflejados los estudiantes, como consecuencia del ejemplo y las actitudes por ellos a imitar.

Si se parte de esta premisa, les corresponde a los profesores ser el paradigma a imitar por los estudiantes, y por lo tanto, se hace necesario planificar las acciones individuales y colectivas, que coadyuven a fortalecer su ejemplaridad: esencialmente dichas acciones, deben ser planificadas a partir de la caracterización del claustro ya conformada desde el inicio del curso académico.21

Para los directivos del proceso, se considerará una tarea fundamental la preparación, control y evaluación de la labor de los profesores en la educación médica superior. Para lograrlo, se cuenta con varias herramientas de trabajo entre las que se destacan las siguientes:

  1. Analizar e incidir en los colectivos docentes, sobre las cualidades que debe reunir un profesor universitario.
  2. Planificar, organizar, ejecutar y controlar adecuadamente las funciones a cumplir por el claustro profesoral.
  3. Elaborar el plan pedagógico a nivel de los departamentos docentes y cátedras, así como el plan de superación anual y quinquenal de cada profesor en consecuencia con lo abordado en este trabajo.
  4. En el acápite de la superación profesoral, dirigir la preparación política e ideológica, de acuerdo con las necesidades particulares de cada educador.
  5. Todas estas acciones requieren de un diagnóstico certero de la situación existente en cada nivel académico.21

Es importante recordar, que, en la propia actividad docente, el profesor demuestra el alcance de los objetivos a través de su maestría pedagógica; la cual tiene una base orientadora metodológica a partir del trabajo colectivo.

De acuerdo a las condiciones de cada centro de enseñanza médica superior, se han de establecer los criterios de medidas que permitan alcanzar niveles superiores en la labor educativa y político-ideológica desde la instrucción.

En el momento de la elaboración de los criterios se sugiere tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Evaluación de la organización del trabajo y la calidad de los servicios prestados a la población.
  2. Nivel de satisfacción de los estudiantes con el proceso docente educativo en la institución.
  3. La debida exigencia, con la participación de los profesores, que coadyuve a una adecuada actitud ante el estudio, asistencia y puntualidad a las actividades docentes de los estudiantes y la satisfacción de los mismos.
    Calidad del plan de la actividad docente (plan de clase modelo y la propia del profesor).
  4. La planificación para la participación de estudiantes y profesores en: Exámenes de premio, encuentros de conocimientos, movimiento de alumnos ayudantes, actividad científica estudiantil, uso idiomático, y en el uso correcto de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

 

CONCLUSIONES

La universidad debe asumir, por sobre todo, su función fundamental como productora de conocimientos, y responsabilizada con la educación posgraduada; y frente a la situación competitiva, responder con productividad.

El claustro profesoral y sus directivos asumen sus roles, a fin de garantizar la calidad del proceso universitario, sobre la base de la equidad y pertinencia social.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1- Morales Suárez I, Borroto Cruz R, Fernández Oliva B. Políticas y estrategias para la transformación de la educación superior en América Latina y el Caribe. Educ Med Super [Internet]. 2005 [citado 21 Nov 2017]; 19(1). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412005000100007&lng=es

2- Vroeijenstijn AI. Quality assurance in medical education. Acad Med. [Internet] 1995 Jul [cited 2017 Nov 21];70(7 Suppl). Available from: https://insights.ovid.com/pubmed?pmid=7626161

3- Trindade H. Evaluación institucional y calidad académica: resistencia y construcción. Documento de Trabajo. Comisión 2. Conferencia regional sobre Políticas y Estrategias para la transformación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. La Habana: UNESCO-CRESALC-MES;1996;34-51.

4- Hagenfeldt K, Lowry S. Evaluation of undergraduate medical education - why and how? Ann Med. [Internet] 1997 Oct [cited 2017 Nov 21];29(5). Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9453279

5- Boelen C. Prospects for change in medical education in the twenty-first century. Acad Med. [Internet] 1995 Jul [cited 2017 Nov 21];70(7 Suppl):S21-8. Available from: https://insights.ovid.com/pubmed?pmid=7626157

6- Delgado García G. Desarrollo histórico de la enseñanza médica superior en Cuba desde sus orígenes hasta nuestros días. Rev. cub. educ. méd. super. [Internet]. 2004 [citado 21 Nov 2017];18(1). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412004000100007&lng=es

7-Universidad de Ciencias Médicas de La Habana [Internet]. La Habana: Infomed, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas; 2017 [citado 24 Oct 2016]. Disponible en: http://instituciones.sld.cu/ucmh/

8- Teja Pérez J, Biosca Adán L, Delgado García G, Companioni Landín FA, Céspedes Carrillo A, Inclán López D. et al. La reforma universitaria de 1962 en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana. Educ Med Super [Internet]. 2004 Sep [citado 2017 Nov 21]; 18(3). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412004000300008&lng=es

9- López Sánchez J. Ciencia y Medicina. Historia de la Medicina. La Habana: Científico Técnica; 1986.

10- Pupo Ávila NL, Pérez Perea L, Alfonso García A, Pérez Hoz G, González Varcálcel B. Aspectos favorecedores y retos actuales para la misión de la Universidad de Ciencias Médicas Cubana. Rev cub educ méd super [Internet]. 2013 [citado 21 Nov 2017]; 27(1). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412013000100014&lng=es

11- Castro F. La Historia me Absolverá. La Habana: Ciencias Sociales; 1973.

12- Jardines Méndez JB. Integración de la Universidad en la Reforma en Salud. XVII Conferencia de Facultades y Escuelas de Medicina de América Latina. La Paz; 1998.

13- Vela Valdés J. Educación superior: inversión para el futuro. Rev cub educ méd super [Internet]. 2000 [citado 21 Nov 2017];14(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412000000200007&lng=es

14- Pernas Gómez M, Ortiz García M, Menéndez Laria A. Consideraciones sobre la formación ética de los estudiantes de Ciencias Médicas. Rev. cub. educ. méd. super [Internet]. 2002 [citado 21 Nov 2017];16(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412002000200005&lng=es

15- Mejías Sánchez Y, Duany Machado OJ, Toledo Fernández AM. Cuba y la cooperación solidaria en la formación de médicos del mundo. Rev. cub. educ. méd. super [Internet]. 2010 [citado 21 Nov 2017];24(1). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412010000100009&lng=es

16- Fernández J. Realidades y perspectivas a las puertas del nuevo siglo. La Habana: Centro Nacional de Perfeccionamiento Médico;1999.

17- Horruitiner P. La Universidad cubana: el modelo de formación. La Habana: Centro Nacional de Perfeccionamiento Médico; 2003.

18- Borroto-Cruz R, Salas Perea R. El reto por la calidad y la pertinencia: la evaluación desde una visión cubana. Memoria XVII Conferencia. La Paz: ALAFEM; 1998.

19- Sierra Figueredo S, Fernández Sacasas JA, Miralles Aguilera E, Pernas Gómez M, Diego Cobelo JM. Las estrategias curriculares en la Educación Superior: su proyección en la Educación Médica Superior de pregrado y posgrado. Rev. cub. educ. méd. super [Internet]. 2009 [citado 21 Nov 2017]; 23(3). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000300009&lng=es

20- Salas Perea RS. Principios y enfoque bioéticos en la Educación Médica Cubana. Rev cub educ méd Super [Internet]. 1996 [citado 21 Nov 2017];10(1). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21411996000100004&lng=es

21- Balbona-Brito R, Cuervo-Ledo J. La labor educativa de los profesores, desde la instrucción. Rev Méd Electr [Internet]. 2011 [citado 21 Nov 2017];33(4). Disponible en: http://www.revmedicaelectronica.sld.cu/index.php/rme/article/view/876

 

 

Recibido: 1/1/18
Aprobado:15/3/18

 

 

Norma Flora Durive Calderius. Máster en Microbiología General. Licenciada en Bioquímica. Especialista en Microbiología General. Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". Avenida 51 No. 19603 entre 196 y 202. La Lisa. La Habana, Cuba. CP 11500. normaflor@infomed.sld.cu



Añadir comentario